El propietario de la cadena de negocios ha iniciado una investigación para entender si el incidente ha comprometido la privacidad de los clientes. La cadena de negocios Hobbs y Whistles necesita realizar una investigación después que un hackeo ha afectado sus instalaciones informáticas, lo cual permite que estos hackers accedan a datos personales de los clientes. Esta es la segunda vez que la cadena de negocios está involucrada en un incidente informático, menos de una semana después de que Asos, otro gran vendedor en línea, fue golpeado por un ataque cibernético. El propietario de la cadena de negocios, Phase Eight, Hobbs y Whistles, ha declarado que sus sitios web y sus sistemas informáticos han sido dañados por un ataque cibernético que podría haber comprometido los datos de los clientes.

La società madre di Hobbs and Whistles, TFG, ha identificato un incidente di sicurezza nelle tre grandi catene di negozio britanniche: Inside Story, White Stuff e Whistles. TFG ha rilasciato una nota che dice che i loro magazzini continuano a aprire e a fare transazioni, ma alcuni dei loro sistemi IT rimangono disabilitati. La compagnia ha interrotto tutte le ordini online come una misura precautoria. Inoltre, ha avvertito i clienti che possono solo restituire i prodotti in magazzino o richiedere un assegno per posta. Una email inviata ai clienti di Hobbs and Whistles ha dichiarato che qualsiasi ordine fatto dopo il 11 ottobre potrebbe essere aspettato con ritardo. Gli ordini effettuati prima del 11 ottobre sono stati processati normalmente.

Las entregas pueden realizarse sólo en los almacenes y la compañía ha prometido trabajar en una solución para las envíos postales. Un grupo de expertos externos de seguridad cibernética inició una investigación para determinar si hubo el aparecimiento de datos personales de sus clientes, pero ningún cliente fue involucrado en un incidente cibernético. La marca H&M declaró que estaba investigando los reclamos sobre las súper-estructuras que fueron atacadas sistemáticamente. El equipo de operaciones de Hobbs and Whistles está ubicado en África o Australia, donde no experimentó el mismo incidente informático. El equipo ha comenzado una investigación para averiguar si hubo el aparición de datos personales de sus clientes, pero ninguno de ellos fue afectado por un incidente cibernético.