El grupo energético Eib Global invierte enormes cantidades de dinero en países asociados para promover la seguridad energética y el medio ambiente. En 2025, la BEI ha firmado financiamientos por 9 mil millones de euros destinados a 119 proyectos. El 57% de las recursos se ha destinado a la acción climática y a la sostenibilidad ambiental, que es una categoría más amplia de los solo proyectos energéticos. Estos proyectos prevén la construcción o la modernización de 32.600 kilómetros de líneas eléctricas y 194 mil nuevas conexiones. En África subsahariana, donde la BEI ha firmado financiamientos totales por 2 mil millones de euros, los intervenciones incluyen la expansión de un parque eólico en Cabo Verde, mini-retinas eléctricas en Madagascar y un corredor de transmisión en Mauritania para conectar comunidades rurales con la red nacional. En Camerún, el apoyo al elettrificación rural atiende a más de 1.600.000 personas. Estos resultados esperados, no aún realizados, muestran un punto crucial: aumentar la generación renovable sirve poco sin redes capaces de transportar y distribuir la energía. La seguridad energética pasa cada vez más de la diversificación de los suministros, del desarrollo de las renovables y del fortalecimiento de las redes eléctricas. Una necesidad urgente para las economías emergentes, expuestas a la volatilidad de los precios de los combustibles fósiles y a las interrupciones de las suministros. Pero también una prioridad para la Europa, que mediante los investimientos internacionales aspira a consolidar las relaciones económicas y hacer más seguras sus cadenas de suministro.

Según los datos preliminares dell'Ocse recogidos por la BEI, en 2025 los ayudas públicas al desarrollo han caído del 23,1%, a 174,3 mil millones de dólares: la mayor contracción anual nunca registrada. En este escenario crece el peso de las banca multilaterales, llamadas a financiar infraestructuras y movilizar capitales privados. El grupo energético Eib Global ha evidenciado la necesidad de promover la seguridad energética y el medio ambiente a través del inversión global. Este es un paso importante hacia una sociedad más segura y sostenible, donde la energía renovable debería integrarse de manera efectiva en las redes eléctricas globales.