Algunas zonas del norte de Hong Kong son las más vulnerables de la ciudad ante los fenómenos climáticos extremos. Así lo señala un informe publicado el jueves por la Cruz Roja de Hong Kong, única fuente del estudio citado. La organización insta al Gobierno a incorporar la prevención de desastres desde las primeras fases de planificación de las nuevas comunidades.

Según el informe, más del 50 % del territorio de la ciudad está expuesto simultáneamente a amenazas de alto riesgo relacionadas con dos o tres tipos distintos de peligro. Entre los fenómenos analizados figuran los tifones, el calor extremo y los incendios. La información disponible no especifica qué combinaciones predominan en cada zona.

El análisis se elaboró con datos espaciales y estadísticos del Gobierno de Hong Kong y del Observatorio de Hong Kong. La Cruz Roja complementó esta información con los resultados de un cuestionario propio dirigido a la población. El informe combina así datos institucionales con respuestas recopiladas directamente por la organización.

Para medir la vulnerabilidad ante los fenómenos meteorológicos extremos, los investigadores clasificaron las distintas partes de la ciudad a partir de 42 factores. Aunque la información disponible no detalla todos los indicadores, precisa que se utilizaron para elaborar una clasificación territorial del riesgo.

El estudio dividió Hong Kong en casi 300 zonas, tomando como referencia las Unidades Terciarias de Planificación del Gobierno. Son pequeñas áreas geográficas empleadas para la planificación urbana y las estadísticas censales. Este criterio permite observar las diferencias dentro del territorio con mayor detalle que las divisiones administrativas más amplias.

La Cruz Roja de Hong Kong sostiene que este método ofrece un análisis más preciso que la división habitual de la ciudad en 18 distritos. El mapa permite diferenciar la vulnerabilidad de zonas que, aunque pertenezcan al mismo distrito, pueden presentar condiciones de riesgo distintas.

Eleanor Lam Chuen-ping, directora ejecutiva de la Cruz Roja de Hong Kong, describió el mapa como una herramienta para anticipar la evaluación de los riesgos regionales. Según Lam, los distintos actores implicados en el desarrollo urbano podrían utilizarlo desde las primeras etapas de diseño de las nuevas comunidades.

El objetivo declarado es integrar la prevención y la preparación ante desastres en los planes de desarrollo, en lugar de abordar estas cuestiones únicamente en una fase posterior. La directiva vinculó la utilidad del estudio con la planificación futura de Hong Kong y subrayó la necesidad de identificar con antelación las diferencias territoriales en la exposición a fenómenos extremos.

La Cruz Roja también pidió al Gobierno que dé prioridad a las infraestructuras de apoyo en las zonas de alto riesgo y las áreas rurales. La organización considera que la resiliencia climática debe incorporarse a los programas de desarrollo a largo plazo mediante intervenciones adaptadas a la vulnerabilidad detectada en cada unidad territorial.

El informe relaciona así la exposición climática con las decisiones sobre la futura configuración urbana, centrando la atención en las áreas septentrionales y en una extensa parte de la ciudad sometida a múltiples riesgos. La fuente disponible no recoge posibles respuestas del Gobierno ni menciona medidas ya adoptadas a partir del mapa.

El material proporcionado tampoco define los plazos para una eventual aplicación de las recomendaciones ni especifica qué infraestructuras deberían reforzarse. El siguiente paso dependerá del posible uso del estudio en los programas públicos y de la incorporación de la resiliencia climática a los planes de desarrollo a largo plazo.