La expansión de la actividad en el sector ha tenido un impacto negativo sobre la demanda de mercados menores, causando un retraso en la creación de nuevos puntos de venta. El franchising en Italia ha registrado un aumento del 8% en el facturado para el año 2025, según el Informe Assofranchising Italia 2026 elaborado por Patrigest con TEHA Group. Las enseñas activas han descendido de 720 a 707, mientras que los empleados han aumentado a doble cifra, con una media superior a cinco empleados por tienda.

En resumen, el facturado y la ocupación han aumentado, pero la demanda de mercados menores ha frenado la creación de nuevas redes. Esta situación respondía a las tendencias generales del comercio, donde las actividades de alta intensidad laboral y contratos a horario reducido habían representado el mayor peso de la variación. La investigación de Confimprese-Jakala ha mostrado que los consumos en los mercados menores han caído del 0,6% en los primeros ocho meses del 2026, provocando un retraso en la creación de nuevos puntos de venta.

Este impacto se debe a la debilidad general de los consumos, lo cual ha influyó también en el franchising. La expansión de la actividad en el sector ha tenido un impacto negativo sobre la demanda de mercados menores, causando un retraso en la creación de nuevas redes. Este fenómeno se ha producido incluso durante un período de consumos débiles, donde el franchising mantiene un nivel de actividad comparables al resto del comercio.

Los franchisor, en particular, están esperando una tasa creciente de emprendedoras en las próximas tres años, como prevé la investigación de Patrigest para Assofranchising. Este aumento de las emprendedoras es debido al efecto positivo de la digitalización, que les ha permitido entrar en el mercado sin tener que pasar por los tradicionales canales de crédito. El informe de datos sobre las redes de franchising muestra que el 41% de los marcas italianas opera ya fuera de suelo, con un otro 20% previendo hacerlo en los próximos tres años.

Este fenómeno se debe a la globalización del mercado y a la facilidad de acceso a los mercados externos, pero no ha sido suficiente para resolver la crisis de la demanda de mercados menores. En conclusión, mientras el franchising continúa registrando un aumento significativo en el facturado y los empleados, es importante destacar el impacto negativo que esta tendencia ha tenido sobre la demanda de mercados menores. Esta situación requiere una reflexión profunda sobre los cambios en los mercados y sobre las estrategias futuras para garantizar la continuidad y la expansión del sector.