La Guerra por el Metales Críticos está dividida en dos batallas: la deforestación y el riesgo ambiental. Nickel, uno de los componentes fundamentales para la producción de baterías eléctricas, suele encontrarse en las arenes mineralogías. Sin embargo, la búsqueda de este metal ha tenido un costo significativo para la naturaleza.

En Indonesia, donde se encuentra la mayoría de las arenes Nickel, la deforestación ha sido maximizada para garantizar la disponibilidad suficiente de esta sustancia. Los Tolaki, una tribu indígena, han perdido su hábitat natural, causando daños irreparables a sus tradiciones y a su existencia. 'Este es un problema que nos afecta', ha dicho Wadimula, un anciano Tolaki. 'Si destrujamos este lugar, destruiríamos también nosotros mismos.'[Las informaciones sobre los canales de transporte de estos metales han sido objeto de estudio por parte de un grupo de periodistas. El metal Nickel es utilizado en muchas baterías eléctricas porque aumenta la densidad energética y aumenta la distancia que pueden recorrer los vehículos.

Las horas de trabajo en las arenas Nickel han sido seguidas con precisión, mostrando que las mineras Cahaya y Hengjaya han causado una gran deforestación de bosques primarios en tierras habitadas por los Tolaki.[Una análisis basado en datos satelitales muestra que las minas de Nickel han llevado a una vasta deforestación de bosques primarios en tierras habitadas por los Tolaki. Este fenómeno no solo es un problema ambiental sino también un riesgo para la salud pública, ya que la deforestación ha causado la ausencia de árboles, alimentos y refugio para los animales silvestres.] Nissan, Ford y Tesla, entre las empresas más populares del sector de vehículos eléctricos, han involucrado estas operaciones mineras en la producción de baterías eléctricas. Pero sus decisiones de aprobar estas operaciones han tenido un impacto significativo en la naturaleza de las arenas Nickel, causando la pérdida de árboles y contaminación del medio ambiente.[El informe sugiere que las empresas que se adueñan de estas baterías deberían ser más activas en sus políticas ambientales, buscando minimizar el daño ambiental que pueden causar sus operaciones.

Además, las autoridades locales y nacionales deben tomar medidas efectivas para proteger las arenas Nickel y asegurarse de que las operaciones se realicen de manera responsable.]