Los resultados positivos de la temporada estival han llevado al mejoramiento de los consumos. La economía estadounidense ha superado las previsiones con un aumento significativo de los consumos en septiembre, principalmente debido al descenso de los precios del petróleo. Este resultado se ha producido después de un aumento notable de los consumos en septiembre anterior, que era anticipado como un pico.

Las analistas han previsto un aumento de 0.3% de los consumos, pero la realidad ha superado estas expectativas, con un aumento de 0.8%. El descenso de los precios del petróleo ha tenido un contribuyente significativo en los consumos, dado que estos se habían estimado en 7.1% en septiembre, lo que ha llevado a un aumento de inflación. Este fenómeno ha tenido un impacto particular en la parte de la sociedad conocida como K-shaped, donde algunos grupos de personas viven en condiciones de prosperidad mientras otros se enfrentan a dificultades económicas.

Además, los datos proporcionados por la EIA (Instituto de Energía de Estados Unidos) indican que los precios del petróleo han aumentado un 7.1%, un evento que ha tenido un impacto negativo en los consumos y la economía general. Sin embargo, aunque el descenso de los precios del petróleo ha tenido un impacto negativo en las ventas, los analistas están observando una mejora general en la gasto de consumo. Según los datos proporcionados por la Cámara de Comercio de Estados Unidos, los consumidores han registrado un aumento de 0.8% en septiembre, después de un aumento de 1.3% en septiembre anterior.

Los consumidores han continuado gastando, pero las familias más ricas han podido soportar este aumento gracias a los beneficios del mercado financiero. Aunque los datos proporcionados por la Fed's Beige Book sugieren que la mayoría de las regiones estadounidenses ha notado un incremento limitado o nulo en los consumos entre julio y septiembre, en particular, la zona de Dallas, donde se había previsto un aumento de 1.2% de los consumos, ha visto un aumento de 1.1% en estos meses anteriores, evidenciando un cambio positivo en las tendencias de consumo. El sector económico estadounidense continúa mostrando una mejora positiva en septiembre, con un aumento de 0.1% de los consumos no incluyendo automóviles, gasolina, materiales de construcción y servicios alimentarios.

Esta tendencia ha sido anticipada por analistas, quienes habían previsto un aumento de 0.3% de los consumos, pero la realidad ha superado estas expectativas, con un aumento de 0.8%. Además, los datos proporcionados por el IBA (Instituto de Banca de América) indican un aumento en el uso de BNPL (Buy Now, Pay Later), que se estimaba para un 1/5 de las familias utilizando esta tecnología. Sin embargo, los mismos datos del mismo IBA indican que solo poco más de un cuarto de las familias utilizando BNPL tiene un reparto de pago superior a $500, lo que evidencia un impacto limitado de la tecnología en los consumos generales.

En conclusión, la economía estadounidense ha registrado un mejoramiento positivo en septiembre, con un aumento de 0.8% de los consumos, superando las expectativas de los analistas y mostrando una mejora en la gasto de consumo general.