Un nuevo desarrollo tecnológico que podría llevar a la difusión de virus maliciosos a través de dispositivos cotidianos. El sector tecnológico ha notado un aumento significativo en el número de dispositivos inteligentes, como teléfonos móviles, relojes inteligentes y televisores inteligentes, que son fácilmente accesibles en línea. Esto ha llevado a una creciente de 'AI worms', que pueden propagarse rápidamente a través de estos dispositivos.

Los responsables de la antivirus han evidenciado que estas áreas son especialmente vulnerables porque generalmente están dotadas de una seguridad muy escasa en comparación con otras plataformas de internet. La análisis de Joseph Menn, especialista en seguridad informática, ha mostrado que los 'AI worms' pueden crear un virus autónomo que puede propagarse a través de dispositivos inteligentes. Además, el texto de Anthropic ha descrito un programa malicioso que ha utilizado 15 teléfonos inteligentes para propagarse y funcionar con pocas recursos energéticas.

Este fenómeno representa un verdadero y vivo peligro, dado que no necesita de un sistema compuesto de control humano para continuar propagándose. La amenaza de estos 'AI worms' podría ser devastadora. Según Joshua Saxe, director del proyecto de seguridad AI de Meta, «no podemos permitir que nuestros dispositivos inteligentes sean atacados por tales virus».

Aunque los responsables de la seguridad informática están tomando medidas para proteger las infraestructuras digitales, es importante recordar que la eficacia de las intervenciones depende de la complejidad del problema. Por lo tanto, es fundamental mantener la vigilancia y la práctica de seguridad diaria. El caso más notorio de un 'AI worm' fue el Morris Worm del 1988, un virus que se había difundido rápidamente a través de internet antes de que fuera disponible el mainstream consumer internet.

Este virus había causado muchas desconexiones y lentituds de los computadores infectados, lo que lo convirtió en un ejemplo de lo difícil que es prevenir y gestionar una situación similar hoy. Otro ejemplo de 'AI worm' fue identificado en el caso del ataque Stuxnet, un malware que ha sabotado los centrifugadores nucleares iraníes durante la Segunda Guerra Mundial. Este ataque demostró cómo los virus inteligentes pueden utilizarse de manera muy peligrosa para alterar sistemas de gran importancia, como aquellos de energía nuclear.

Finalmente, los desarrolladores de 'AI worms' han evidenciado que sus programas son capaces de replicarse incluso en dispositivos no inteligentes, como relojes inteligentes o relojes inteligentes. Este fenómeno representa un verdadero y vivo peligro, dado que no necesita de un sistema compuesto de control humano para continuar propagándose. La amenaza de estos 'AI worms' podría llevar a la pérdida de datos sensibles, dañar dispositivos electrónicos y desaparecer servicios esenciales.

Además, podría afectar negativamente la seguridad de las infraestructuras digitales, haciendo las operaciones online más riesgosas y menos confiables.