Finlandia enfrenta una crisis económica que podría llevar a la recesión. Finlandia, la nación más feliz del mundo, ha visto su felicidad reducirse durante los últimos años. Otro factor de deshidratación emocional es la crisis económica, que ha llevado a la creación de un presupuesto estrecho y riguroso. Las elecciones locales se celebraron en abril y ahora la principal cuestión es cómo abordar los gastos de salud, pensiones y beneficios sociales. Finlandia ha experimentado un duro golpe después de la guerra ruso-ucraniana, con un incremento significativo de los costos energéticos y de seguridad.

La debolezza economica si deve anche al fatto che la Finlandia è diventata membro di NATO solo un anno dopo la Russia invasione di Crimea, aumentando così la necessità di protezione militare. Il governo finlandese ha investito enormemente nella forza armata, spesso a costo di risparmiare sulle dipendenze energetiche. Helsinki ha dovuto pagare molto più di quanto non lo facevano prima, soprattutto per importazioni di gas da parte di Russia. La Finlandia ha avviato un debito enorme, superiore alle sue capacità di pagamento, principalmente dovute alla crescita dell'età avanzata della popolazione e alla diminuzione dell'economia. I dati forniti dall'Istituto Statistico nazionale finlandese confermano che il debito del paese è arrivato a 90,3% del P. I. B.

En el mes de junio, una cifra que ya había alcanzado casi 65 por ciento antes de la pandemia. Hasta ahora, la Finlandia no ha aceptado seguir las normativas de la UE, que requieren que los miembros tengan un déficit inferior a 3 por ciento del producto interno bruto (PIB), pero el gobierno de Orpo ha prometido reducir el déficit hasta al 2 por ciento del PIB durante su legislatura. El deber de reducir el déficit ha sido prometido también por los partidos socialdemócratas, pero Orpo ha declarado que puede lograr este objetivo sin aumentar las impuestos. Las elecciones locales han ganado el Partido Nacional Centro, que ha prometido hacer importantes reformas económicas si gane de nuevo la batalla. Las políticas de Orpo incluyen la reducción de los costos en salud y pensiones, eliminando beneficios sociales necesarios, mientras que los Socialdemócratas planean una combinación de reducciones de gastos y aumentos de impuestos.

El Kivisto, consultor del Banco de Finlandia, ha destacado que las cantidades actualmente estimadas oscilan entre 80 y 110 mil millones de euros, pero advierte: "No está claro cómo abordar los costos de salud y pensiones". La Finlândia atraviesa tiempos difíciles, pero no hay duda de que la felicidad humana depende de muchos factores, incluyendo el clima, la seguridad económica y la calidad de vida."