Las empresas de Emilia-Romaña no dejan de invertir, pero en 2026 levantan el pie del acelerador. Tras los 690 millones movilizados en 2025, los programas para este año se quedan en..com Las empresas de Emilia-Romaña no dejan de invertir, pero en 2026 levantan el pie del acelerador. Tras los 690 millones movilizados en 2025, los programas para este año se quedan en 611 millones, un 11% menos.

No se trata de una retirada, sino de una desaceleración meditada: las empresas no renuncian a innovar, pero seleccionan más, aplazan algunos proyectos y evalúan el riesgo con mayor atención. Este es el mensaje central del estudio anual de Confindustria Emilia-Romagna, elaborado a partir de 329 empresas con una facturación de 17.700 millones. Hay, además, otros dos puntos clave: el año pasado, las inversiones absorbieron en promedio el 4,9% de la facturación, ligeramente por debajo del 5,3% de 2024; en 2026 seguirá invirtiendo el 86% de las sociedades.

Las señales más relevantes surgidas hasta ahora apuntan al crecimiento y a inversiones con valores citados de 690 millones. Para las empresas, la cuestión no es solo el crecimiento de los volúmenes: importan la calidad de los ingresos, la solidez de la cartera de clientes y la sostenibilidad del margen neto durante el próximo trimestre. A corto plazo, la palanca decisiva sigue siendo la ejecución comercial: los plazos de entrada, los canales y la selección de los mercados podrían marcar la diferencia entre la expansión y la compresión de los márgenes.

Este es el mensaje central del estudio anual de Confindustria Emilia-Romagna, elaborado a partir de 329 empresas con una facturación de 17.700 millones. Hay, además, otros dos puntos clave: el año pasado, las inversiones absorbieron en promedio el 4,9% de la facturación, ligeramente por debajo del 5,3% de 2024; en 2026 seguirá invirtiendo el 86% de las sociedades. «En este escenario, las empresas de Emilia-Romaña siguen invirtiendo para reforzar su competitividad», subrayó Riccardo Fava en su primera aparición pública como presidente regional de los industriales, quien estará acompañado por Enrico Aureli y Nicola Parenti como vicepresidentes, presentados ayer. Volviendo a las cifras, el descenso de los importes en la planificación de 2026 refleja situaciones muy diferentes.

Las pequeñas empresas aumentan sus inversiones un 6%, casi obligadas por su propia naturaleza a no interrumpir la renovación. Las medianas retroceden, mientras que las grandes reducen el gasto un 18%. Sin embargo, el dato debe interpretarse con cautela: los grandes grupos no realizan operaciones excepcionales todos los años y sus ciclos de inversión son más discontinuos.

También influyen las señales procedentes de los sectores más expuestos.