La crisi dei debiti ha diviso ulteriormente le nazioni emergenti, coinvolgendo sia le più povere che le più ricche nel processo. Le nazioni più povere si sono trovate coinvolte nell'accelerare l'emolumento privato, mentre le nazioni più ricche hanno aumentato la loro emissione di debito pubblico. Il totale di debiti negoziali con i creditori privati è cresciuto di 5,2% rispetto al 2024, con un aumento di 5,2% rispetto al 2024. Gli importi di debito pubblico sono aumentati di 34,6% rispetto al 2024, raggiungendo il record di $250,6 miliardi. La tendenza di crescita dei debiti è stata accentuata dalla pressione di tasso di cambio, che ha causato un aumento di 28,2% del debito pubblico, pari a $301,8 miliardi, principalmente dovuto alla valutazione cambiaria. Inoltre, gli importi di debito pubblico sono aumentati di 9,1% rispetto al 2024, con un aumento di 9,1% rispetto al 2024.

Las naciones más pobres han estado involucradas en varios acuerdos de deuda con intereses extremos, con un interés promedio de 8,2% sobre los nuevos compromisos de acreedores privados y un tasa de bono promedio de 9,4% sobre las nuevas emisiones de deuda pública. Esta diferencia de precio ha sido enormemente reducida en comparación con los tiempos anteriores, con un interés promedio de 5,5% sobre las nuevas emisiones de deuda pública desde el 2024. Las naciones emergentes enfrentan un dilema: el acceso a los mercados financieros globales mejoró, pero las prestaciones aún son altas, lo que amenaza la disponibilidad de fondos para invertir en sectores clave de la crecimiento sostenible. Lo importante es gestionar correctamente las deudas para asegurarse de que todos, incluyendo los sucesores, puedan prosperar.

El Banco Mundial ha identificado una creciente desviación entre las condiciones de financiamiento, con los pagos de deuda de los países más pobres aumentando en 8,1 por ciento respecto al año 2024, mientras que los de los más ricos han mantenido su deuda pública establecida. Los países más pobres están enfrentados a la adaptación de tasas de interés altas, con una media de interés de 8,2 por ciento sobre nuevos compromisos de acreedores privados y una media de bonos de 9,4 por ciento sobre nuevas emisiones de deuda pública. Esta crisis de deudas representa un problema importante para los emergentes países, pero no obstante esto, los países más ricos siguen siendo involucrados en la recuperación del pago privado, con un incremento del 34,6 por ciento respecto al año 2024. Este fenómeno podría llevar a una situación donde los emergentes no puedan permitirse invertir en el futuro.