La crisis financiera impide la conclusión de los 45 proyectos en curso. La situación de Bathla Group ha llegado a ser crítica tras una reunión con los acreedores que no ha producido resultados positivos. El grupo inmobiliario ha tenido que anticipar una fecha límite de cierre para verificar si la empresa sobrevive.

Los gerentes han decidido cerrar la empresa inmediatamente si no se garantiza un financiamiento urgente. Las esperanzas de obtener un apoyo económico de 20 millones de dólares están desapareciendo rápidamente. Según los datos proporcionados, el deudor acumulado por el grupo supera los 3,2 mil millones de dólares, mientras que los 350 empleados no han sido pagados durante ocho semanas.

Stephen Longley, el director general, ha declarado que la situación es muy grave y que no se prevé obtener suficiente dinero. Ha especificado que el grupo no tiene liquidez y que debe comenzar a planificar el cierre de la actividad antes de la finalización de la jornada. La sociedad ha comunicado que la decisión de liquidación es definitiva a menos que se reciba una intervención inmediata.

Los gerentes han dicho que no hay más soluciones holísticas para completar los 45 proyectos de construcción en curso. Las intensas discusiones con los acreedores no han llevado a un acuerdo satisfactorio para el salvamento de la empresa. La cronología muestra que la reunión de la noche de lunes no obtuvo el consenso necesario para salvar el negocio.

El director general ha implorado a alguien que haga algo para salvar la empresa en una rueda de prensa de lunes. Las declaraciones de Longley fueron más pesimistas en comparación con las de ayer cuando estaba optimista. El contexto económico actual hace difícil para Bathla Group obtener un apoyo financiero de parte de los prestamistas.

Los acreedores privados han tomado el control de algunos sitios de trabajo y serán responsables por la entrega de proyectos específicos. Algunos trabajos, como el bloque de 312 apartamentos en Pemulwuy, están en curso a pesar de los pagos directos de los proveedores. Un constructor manufacturero ha recibido un compromiso escrito de PAG, pero este compromiso no se extiende a ningún otro sitio de Bathla.

El propietario de una empresa de madera ha recibido un compromiso escrito de PAG, pero no se sabe qué significa para los deudores pendientes. La situación es tan crítica que los trabajos de construcción están en peligro de no ser completados. Los gerentes han dicho que el grupo no tiene liquidez y que debe comenzar a planificar el cierre de la actividad antes de la finalización de la jornada.

Las esperanzas de obtener un apoyo económico de 20 millones de dólares están desapareciendo rápidamente. La liquidación es definitiva a menos que se reciba una intervención inmediata.