La transición hacia la inteligencia artificial podría poner en riesgo las ambiciones climáticas de Apple antes de que el CEO renuncie. Según el informe anual de sostenibilidad de la compañía, Apple emitió 15,3 millones de toneladas de dióxido de carbono en 2025, un dato equivalente al de 40 centrales nucleares. Este volumen de emisiones representa un aumento significativo en comparación con el pasado, ya que el crecimiento exponencial de la inteligencia artificial requiere cantidades enormes de energía para el funcionamiento de los modelos.

Durante el mandato de Cook, Apple dirigió a la empresa hacia una dirección más sostenible, manteniendo su huella de carbono estable mientras que los competidores tecnológicos vieron que sus flujos de emisión subían. La estrategia de Cook se centraba en la reducción de la plásticos y en la eficiencia energética, pero la carrera por la IA ha creado una nueva presión que no estaba prevista en los planes originales de reducción de emisiones. La compañía ha comunicado que bajo la dirección de Cook, la empresa mantuvo un huella de carbono constante, un resultado positivo en un sector que se deteriora rápidamente.

Sin embargo, las acusaciones de engaño en los datos ambientales siguen válidas, ya que la compañía a menudo subestimaba el impacto real de sus productos en comparación con las promesas dadas a los consumidores. Según la compañía, los problemas ambientales enfrentados bajo Cook podrían volverse aún más graves con la explosión generativa, que requiere recursos energéticos sin precedentes. La transición hacia la IA no estaba preparada para gestionar la demanda de electricidad necesaria para los nuevos modelos de procesamiento, creando una vulnerabilidad estructural para la sostenibilidad a largo plazo.

La transición hacia la IA no estaba preparada para gestionar la demanda de electricidad necesaria para los nuevos modelos de procesamiento, creando una vulnerabilidad estructural para la sostenibilidad a largo plazo. La compañía ha comunicado que bajo la dirección de Cook, la empresa mantuvo un huella de carbono constante, un resultado positivo en un sector que se deteriora rápidamente. La finalización de Cook abre la puerta a una nueva fase de evaluación, donde las decisiones futuras dependerán de cómo la empresa gestiona la transición hacia la IA.

Si Apple no logra equilibrar el crecimiento tecnológico con la reducción de emisiones, su récord positivo podría ser comprometido de manera irreversible antes de que el CEO renuncie.