Inicia una nueva era de vulnerabilidad para las informaciones sensibles.[1] El mes pasado, dos agencias federales se involucraron en un incidente de hacker que ha comprometido una cantidad considerable de datos sensibles. Este evento ocurrió durante un ataque a red de un sistema operativo gestionado por el Servicio de Trabajo del Ministerio de la Defensa Militar, que almacena los registros de los empleados del Pentágono.[2] Los datos, según una carta de aviso publicada en Reddit, incluían números de identificación social, nombres, direcciones, sexo, raza y especialización profesional. Esta categoría, en particular, puede ser útil para los súbditos extranjeros porque podría ayudar a sus agencias de inteligencia a identificar personalidades de alto valor militar.

La Dirección Central de Datos Militares ha declarado que el ataque ha afectado los registros de más de 200,000 empleados activos o pasados.[4] Un beneficio potencial: Este incidente es la segunda vez en algunas semanas que una gran red de seguridad ha explotado con información sensible relacionada con las personas gubernamentales. El año pasado, la organización ransomware ShinyHunters acusó de haber hackeado sistemas de la Agencia Fiscal y presionado cientos de documentos de la agencia. Reuters ha informado que los títulos de las posiciones en los documentos eran relacionados con investigaciones contra China o Rusia.

ShinyHunters ha declarado que no tenía intención de liberar la información, pero los grupos criminales prometidos o agencias extranjeras pueden tener un significado muy menor si se trata de un grupo de crimen que ha hackeado y presionado muchas organizaciones. Un oficial de la Agencia Federal de Cyberdependencia ha llamado a la comunidad 'a descubrir' a los miembros del grupo. 'El más largo que permanezcan aquí, más aprenderemos sobre vosotros,' ha declarado Brett Leatherman, asistente director de la División de Cyberdependencia de la Agencia Federal de Cyberdependencia. 'Siete, más aprenderemos sobre vosotros. Sustituyendo el nombre vuestro.' Los últimos incidentes de hackers representan uno de los mayores beneficios de espionaje jamás alcanzados desde 2015, cuando los cibernetistas estadounidenses obtuvieron 22,1 millones de registros relacionados con empleados gubernamentales o personas que tenían pasos de seguridad.[5]